Thursday, March 15, 2012

Peste




Es el cuarto día de la peste y creo que por fin saldré de casa. He estado recluido, viendo partidos de fútbol la Champions y la Libertadores, de tenis de Indian Wells, de la NBA, he adelantado algo en la lectura de un libro que tenía abandonado y he tocado guitarra, pero la depresión que me crea no salir de casa, sólo por el hecho de estar en enfermo y no por el placer del aislamiento, es enorme.
Hoy empiezo en trabajo nuevo y ensayo hasta tarde, pero no lo pienso demasiado: las sorpresas que me traiga la jornada, hoy que me liberé de esta pijama eterna y después de caminar como un zombie con un rollo de papel para sonarme los mocos cada 3 minutos, esperaré que el mundo me sorprenda.
Es extraño porque hoy abandono realmente el único lugar de trabajo serio de mi vida, el único que tiene que ver con mi profesión de manera directa y el que quiero montones. Pero el destino llama, claro, y paso a seguir desarrollándome como profesional para otra academia y blablablá… esas cosas que le dicen a uno para apartar la melancolía, y que al final, no sirven…

Aun así, espero que la vida me sorprenda.