Sunday, May 13, 2012

Aire


Otro texto rescatado de la época en que escribía a diario... 



Uno tiene a la mano el aire siempre, y la impresión que causa en él una mano desesperada nunca importa demasiado… de cualquier forma hay que notar que el aire se mueve, uno no lo nota pero se mueve, va y viene y se hace remolinos, jirones alrededor de los dedos, como miles de olas microscópicas que atacan cada falange y la hacen doblarse casi sin notarlo, casi como si en realidad fuese nuestra voluntad quien las moviera, y no esa micro-resistencia activa.
Nosotros, los que estamos en el aire, queremos que no haya resistencia. No me culpés por incluirte, vos misma lo sabés mejor que yo. Uno quiere que el mundo ceda cuando se mueve, uno quiere ser aerodinámico. Uno quiere que las cosas se abran paso y entre mis temores fuertes está ser tan plano, tan poco filoso al aire. Tengo miedo, últimamente, de que la madurez se apoderé de mí con su calvicie y sus años sumados. Tengo miedo. Igual, no es que me muera de eso, lo sé. Tengo unos años aún de pensarme joven, todos lo hacen. No sé a que va todo esto, pero en todo caso soy menos aerodinámico de lo que vos creés.

Últimamente me pasa que giro y no te veo. Sucede, siempre sucede, pero últimamente sucede más a menudo que antes. Sé, sé que la distancia destiñe los colores… lo escribí en un poema de la época en que creía que se podía hacer aún poesía viva. La distancia destiñe los colores, los vuelve del color del olvido, esa es la frase completa. Y lo malo es que no es buena premonición porque te pinté con sangre viva y si te borrás de a pocos lo que quedara será una mancha rosa, casi triste.

Hace tiempo no escribía así, dejando la narrativa de lado y concentrándome en lo que siento, como en el principio de los tiempos de esta escritura atroz que soy ahora. Supongo que me lo he implantado, Fer, tenés que contar algo para que ellos tengan algo que leer, porque estas divagaciones no son sanas, no son literatura, no funcionan como salva-pantallas porque cuando te acostás te rondan de nuevo las ideas que dejaste en la hoja, esas ideas que te duelen tanto tanto tanto…

Uno tiene a la mano el aire y no lo toma, no por que no quiera, todos lo queremos… pero no, no podemos usar estas manos gastadas para atrapar ese roedor fantasma. No podemos.

Igual, el punto en el desgaste está en mantenerse de pie, acaso con la terquedad a cuestas…

Thursday, March 15, 2012

Peste




Es el cuarto día de la peste y creo que por fin saldré de casa. He estado recluido, viendo partidos de fútbol la Champions y la Libertadores, de tenis de Indian Wells, de la NBA, he adelantado algo en la lectura de un libro que tenía abandonado y he tocado guitarra, pero la depresión que me crea no salir de casa, sólo por el hecho de estar en enfermo y no por el placer del aislamiento, es enorme.
Hoy empiezo en trabajo nuevo y ensayo hasta tarde, pero no lo pienso demasiado: las sorpresas que me traiga la jornada, hoy que me liberé de esta pijama eterna y después de caminar como un zombie con un rollo de papel para sonarme los mocos cada 3 minutos, esperaré que el mundo me sorprenda.
Es extraño porque hoy abandono realmente el único lugar de trabajo serio de mi vida, el único que tiene que ver con mi profesión de manera directa y el que quiero montones. Pero el destino llama, claro, y paso a seguir desarrollándome como profesional para otra academia y blablablá… esas cosas que le dicen a uno para apartar la melancolía, y que al final, no sirven…

Aun así, espero que la vida me sorprenda.