Monday, April 19, 2010

Mi Barrio

Cuando se desintegra la vida de a poquitos no nos quedan más que unos harapos en las manos, una mecha de vida. Pero esa mecha, aun en la desgracia, sigue para mí siendo digna.

No podría hablar mal del barrio, aquí nunca me ha pasado nada y espero que no me pase. Pero la vida en Itagüí se pone dura, densa. Se respira pesado y los taxistas te miran extraño cuando les decís a donde vas. Nunca chistan, nunca me han dicho que no. Pero los entiendo, como no hacerlo.


Yo me paro en el balcón por las mañanas, la niebla de la hora me deja ver entre su cortina el perfil de Envigado, allá al frente, tan ordenado, tan bien pavimentado, y un poco a la derecha las torres de Sabaneta, altas, limpias. Salgo de casa y aunque nadie lo crea no envidio a nadie. Me despido de Lorenzo, mi gato, y cierro bien la puerta. A dos calles tomo el bus y me siento con mis audífonos aislantes a escuchar a The Police. Escucho “Don’t Stand So Closet To Me” y me da risa. Una calle después se sube una nea y se sienta conmigo, no sin antes pedir disculpas por pisarme (calzo 43). El bus baja a lo que da por una empinada loma y siento que después de 23 años bajando a toda mierda por ella en esos buses destartalados hoy sí moriré, pero no pasa nada, y después de tomar la avenida Guayabal y competir con otros veinte buses y entrar en Medellín recuerdo que tengo que trabajar, y ensayar, y estudiar…

Después de todo, tarde en la noche vuelvo en una buseta tan lenta que parece que llegaré al amanecer del siguiente día. De la esquina camino con las llaves en la mano, para abrir de una, rápido. Nunca me ha pasado nada, pero la paranoia es pegajosa. Cómo algo, reviso correos y puteo en voz alta por twitter y, antes de pretender dormir junto a una ventana que no cierra bien por el maldito invento de las celosías y bajo mi lámpara de 1 vatio de potencia, intento leer otro capitulo de Ulises.

Sé que no es el mejor barrio, pero es mi barrio. Aquí crecí aunque las vueltas de la vida me llevaran a tantas ciudades y a tantas personas.

Cuando me vaya, que seguro lo haré de nuevo, lo extrañaré. Aunque siempre me asuste volver.

Thursday, April 15, 2010

En pie...

Por ahora tengo que decir que hoy no habrá quejas. No han sido días buenos en muchos aspectos, pero quejarse solo es incitar a los demonios a que sigan jodiendome la existencia.

Andaba repartido en la labor de ser alguien, y supongo que eso solo es suficiente para tomarte toda la vida.

Estoy embarcado en un proyecto de una orquesta en plan trabajo, no es precisamente lo mío pero me estoy divirtiendo, y al tiempo pienso que mejoro como músico y bueno, eso a fin de cuentas es lo importante.

Sin embargo, el asunto de la banda de rock y el quinteto de jazz aún me tiene preocupado. Tanto trabajo implica poco tiempo para desarrollar esas cosas que me hacían feliz: la tura y la música

Ya pasará. Tengo una maqueta nueva de una canción y espero de verdad que la banda tome más impulso cada ensayo, como una enorme bola de nieve que crece loma abajo...