Monday, June 25, 2007

La desesperanza tiene sus formas de tumbarle a uno la sonrisa. Estoy obligado a tener este lastre entre manos por un tiempo indeterminado y aún así, con la obligación y todo eso, no puedo bancarmelo. Uno supone que la costumbre y todo eso, que el clima laboral esto, que las políticas sociales aquello, que tu jefe no es malo y bueno, eso debería hacer las cosas soportables. Pero parte de la quarter life crisis es eso, que se pueden ir a la mierda con sus vestidos de pantalón y camisa, con sus días del empleado y el reconocimiento en la cartelera, con su sentido de pertenencia pegado de la frente y las ganas de todos de salir corriendo pero mierda si el sueldo y la distancia hasta la portería no lo frena a uno.


Hoy no soy un empleado, soy un reo.

3 comments:

Ángel de Jean Lunar said...

:(

Sandrapi said...

Piensa esto...si no estuvieras trabjando para pagar tu deuda no diras "no me lo "banco"!!" no?

Que curioso, yo me muero por ser una rea del trabajo!!!

Jorge said...

Sandrapi, ten cuidado con lo que deseas.

Don Bosque, se le entiende. También se le invita a mi blog.

http://zeromemories.blogspot.com/