Saturday, February 17, 2007


Dreaming With A Broken Heart


(John Mayer)











¿Por qué?
Porque a veces despertás de golpe... y duele...


When you're dreaming with a broken heart
The waking up is the hardest part
You roll outta bed and down on your knees
And for the moment you can hardly breathe
Wondering was she really here?
Is she standing in my room?
No she's not, 'cause she's gone, gone, gone, gone, gone....

When you're dreaming with a broken heart
The giving up is the hardest part
She takes you in with her crying eyes
Then all at once you have to say goodbye
Wondering could you stay my love?
Will you wake up by my side?
No she can't, 'cause she's gone, gone, gone, gone, gone....

Oooooooooohhhhhhhhh

Now do i have to fall asleep with roses in my hands
Do i have to fall asleep with roses in my hands?
Do i have to fall asleep with roses in my hands?
Do i have to fall asleep with roses in my hands?
Would you get them if i did?
No you won't, 'cause you're gone, gone, gone, gone, gone....

When you're dreaming with a broken heart
The waking up is the hardest part


http://www.goear.com/listen.php?v=042e9bb

Sunday, February 11, 2007


Eloisa to Abelard

(Fragmento)











How happy is the blameless vestal's lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray'r accepted, and each wish resign'd;
Labour and rest, that equal periods keep;
"Obedient slumbers that can wake and weep;"


¡Cuán feliz es el destino de las inocentes vestales!
Olvidan el mundo, y son por el mundo olvidadas.
¡Eterno resplandor de una mente sin recuerdos!
Aceptan cada rezo, y rechazan cada deseo;
Meditan y descansan a tiempos iguales ;

"Dóciles durmientes capaces de despertar y llorar;"



Sin comentarios...

Tuesday, February 06, 2007

¿Qué es el jazz?
Si vamos a los hechos debo decir que esa pregunta ha rondado por mi cabeza antes incluso de suponer que me internaría en sus raíces con guitarra en mano. La definición de los géneros en los estudiantes se limita, usualmente, a conocimientos enciclopédicos y de revistas a la mano (pocas, en el caso colombiano). Así, uno termina por creer que sabe algo, pero en el momento que te piden un poco más de desnudez y apertura con el concepto te bloqueás, no porque no sepás que decir, sino porque uno siempre desconfía de sus palabras por la falta de tono académico. El jazz, más allá de la necesidad de expresión del esclavo y su nueva relación con la libertad, más allá de ser en sus comienzos una música de baile increíblemente salvaje y sensual para la época, es un estado personal, un compromiso con un sentimiento; la creación de palabras propias y la reutilización de ya existentes para describir las sensaciones y las fluctuaciones internas de ritmo y melodía lo demuestran. Es una música que parece haberse empeñado desde sus inicios en omitir el valor total teórico e, inconcientemente, reemplazarlo por expresiones más viscerales y, por lo tanto, más subjetivas. Hay ítems más puntuales. El uso de la sincopa como constante rítmica, la gran densidad armónica, el desarrollo de estructuras en pro de la improvisación y el virtuosismo de los interpretes son los más evidentes. Sin embargo, siendo aspectos realmente relevantes en cuanto a la intención musical, me parece que distan un poco de aquello que realmente separa al jazz de otros géneros. Para mí el jazz, más que un género, es un desarrollo casi extravagante de las posibilidades que se abrieron a partir de principios del siglo pasado en un panorama mundial que incluía problemas raciales, guerras mundiales y fisuras políticas; es que, en medio de todo esto, una minoría decida expresar lo que ha contenido por más de 200 años de esclavitud, abusos y tristezas; que su aproximación a los instrumentos tradicionales derive en una gran cantidad de “errores” técnicos y teóricos que, tras décadas de discusiones vacías terminen por ser aceptados como una teoría alterna. Ahora, ¿dónde está la magia? Ahí, en el error que se convierte en norma, en el accidente, en la cantidad de intuición que prevalece aún en las líneas más depuradas y académicas del jazz, en la libertad que siente el solista durante su improvisación, en el todo que forman juntos el sentimiento y la razón, esa parte que ha tenido la música desde siempre como polo a tierra para evitar que los desvaríos musicales no nos saquen de la realidad... ¿Qué es el jazz? El jazz es jazz, nada más que jazz.